Publicidad

Una historia de trading y amor: Levantarse tras una pérdida de 10.000 euros

Manos Cogidas

Mi nombre es Giancarlo Prisco y soy italiano. Conozco a José desde hace unos meses, lo conocí más o menos cuando vine a España. Creo que es una de las mentes con más talento del futuro financiero en España. A pesar de su edad, creo que hará una gran carrera. Su forma de pensar y su enfoque en el trading va más allá que el de muchas personas que conozco las cuales tienen más experiencia que él.

A su petición, hablaré de una experiencia que tuve sobre las lesiones que pueden surgir con el trading. Aunque tengo 33 años empecé con el trading en 2009 y en 2012 decidí dedicarme a ellos profesionalmente. En los últimos dos años he comenzado a colaborar en universidades, blogs, webs como Bolsa.com e incluso en programas televisivos de finanzas como Class CNBC y desde algunos meses soy analista financiero de Admiral Markets, tanto para el mercado español como para el italiano. Para mi es una gran satisfacción por el duro trabajo de análisis que me lleva 10 horas al día, aunque para mí es más que un trabajo, el trading es una pasión ardiente como la que tengo por mi novia andaluza, Belén. Ella me inspiró a venir a vivir a Cádiz, estableciéndome aquí a principios de 2014.

Los Traders son seres humanos

Siempre he presentado mi experiencia de trader de forma más que transparente, sobre todo porque como profesional creo que la única moneda de intercambio que nunca se debe perder es la confianza, y la confianza se demuestra presentándose correctamente y evitando cuidadosamente la mentira, en un campo como el trading donde abundan los vendedores de humo. Os recuerdo que los traders son seres humanos, y muchos de ellos no os dirán nunca cuanta veces se arruinaron y como reaccionaron ante las perdidas. Lo mas grandes traders de la historia se han arruinado muchas veces, solo hay mirar a Jesse Livermore, llamado a ser el mejor especulador de todos los tiempos.

Los artículos de José me hicieron reflexionar mucho. Todos los traders olvidan las ganancias, pero jamás olvidan lo que yo llamo “los días más oscuros de la noche”. Puedo decir con orgullo que el trading me ha dado la oportunidad de llegar vivir uno de mis sueños, es decir, de vivir en un nido de amor, el sueño de mi vida: Belén.  Empecé a acelerar mi carrera como trader sólo por amor y tal vez esa es la clave de mi éxito: el dinero que gano en bolsa lo veo como un medio para ganar tiempo, tiempo para mi vida, tiempo pues para mis seres queridos. Sin embargo, la decisión de ser un trader nos hace pagar un precio veces insoportable. El manejo de las emociones cuando perdemos no es un simple paso que nos permite continuar con nuestra operativa, es algo más profundo: se requiere un cambio estructural de tu propia persona, de tu propia mente algo que nos marcará para el resto de nuestra vida.

La pérdida

Este paso lo sentí en definitiva este agosto de 2014. Es cierto, no es la primera vez que pierdo tanto dinero, pero esta vez he sufrido la pérdida de una manera particular y no tanto por la cantidad de dinero. Un error de orden que me costó demasiado: puse una orden de 10.000 euros sin darme cuenta (un cero más) y en la dirección opuesta a la del mercado. Y todo por una distracción provocada por una llamada telefónica. Error que hice de buena fe, habiendo visto perfectamente la dirección del mercado, pero poniendo todo al revés, triste historia. Es lo que tiene ser multitarea.

Cuenta-de-pérdidas-y-gananciasMi primera reacción fue positiva, unos segundos de silencio, e inmediatamente después empecé a recuperar parte del capital perdido. Unas horas más tarde me sentí atrapado, un nudo en el estómago no me dejaba continuar. En ese momento me di cuenta que tenía que parar y decidí retirarme hacia el paseo marítimo para ver el atardecer. No pensé en mis errores, sé que he sufrido cosas peores en mi vida y que este incidente no me pararía. Volví al trabajo y tras tres semanas en las que gané mis particulares batallas con el mercado volví a atascarme. No entendía la razón. Miraba la pantalla, los gráficos, pero no podía operar. Mis análisis eran correctos, veía el mercado en la dirección correcta, pero no operaba. Era un quiero y no puedo, como si algo dentro de mi no me dejase reaccionar. Fue entonces cuando me di cuenta de que algo estaba cambiando dentro de mí y no me gustó. Empecé a ganar menos, cada vez menos. En ese momento tuve una crisis mental que duraría tres semanas. Me sentía perdido, mi novia trató de reanimarme, pero sin éxito. Por primera vez sentí un miedo fuerte, interior, lo que me causaba tanto dolor. Yo no podía entender las razones de mi inacción, tuve una vida muy dura y he tenido que lidiar en mi vida con problemas mucho peores, como pagar el alquiler. La tensión emocional estaba destruyendo mi tensión creativa, la tensión que me hace sonreír cada vez que hago el trading y me deja sentir feliz.

Después de todo, al final del túnel, de aquel túnel que parecía no tener fin apareció un haz de luz. Me salvaron unas simples palabras: “No dejes que las nubes te oculten el sol, ánimo campeon!” Belén, mi pareja, realmente me salvó, me salvaron aquellas palabras escritas en la pizarra de la cocina que tuve la oportunidad de leer mientras bebía mi café por la mañana. Era sólo dentro de mí, veía oscuridad sin fin y nadie me podía ayudar. El dolor que sentía salia de mi alma: nuestra vida es una suma de penas y alegrías cuya intensidad nos hace más fuerte cada vez que salimos ganadores en su gestión. Yo sabía que tenía que hacer lo que siempre he hecho, luchar con el dolor que se convertia en miedo y hacerlo mi aliado. En ese momento mi fuerza de voluntad y obstinación hicieron el resto. No sólo volví a ganar, sino que cada vez que perdía me sentía más fuerte y me recuperaba sin ningún problema. Habrá más días malos, quien hace este trabajo se equivoca, pero el error de ese día me recordó algo  maravilloso que había olvidado: saber que puedo realmente enfrentar con todo,  convertir los temores en mis puntos de fuerza y ​​usar el dolor para lograr mis objetivos.

El trading me ha dado una nueva vida, no sólo desde un punto de vista económico. El trading me ha convertido también en una mejor persona, una persona positiva y amable. Les puedo asegurar que es inestimable ayudar a una persona en su camino hacia el trading.  Verlo un día un ganar un buen dinero es algo que personalmente, como formador, es una de las mayores satisfacciones de mi vida. Así que la moraleja de la historia es sólo una: quien elige este camino tiene que luchar contra sus propios fantasmas,  de lo contrario nunca será capaz de convertirse en un buen trader. Si fuera tan fácil, la bolsa sería para todo el mundo, piensen en ello. El trading se debe hacer con sonrisas y no con miedo y preocupaciones: si os convierte en malas personas dejadlo, no seria la actitud correcta.

Un último consejo: cuando vais operando en bolsa no haced nada más y será más saludable para vuestro bolsillo!

Publicidad

5 responses to “Una historia de trading y amor: Levantarse tras una pérdida de 10.000 euros

  1. Articulo memorable, no solo por explicar la amarga experiencia personal de un trader, sino como todo ello se relaciona con los sentimientos, los miedos, el apoyo incondicional de quien te quiere, el pozo oscuro de la derrota y el resurgir con fuerza inmensa. Solo hace un año y medio que estoy metido en esto y había leido eso que la bolsa y la vida son la misma cosa….

    Yo no se si seré bueno en los mercados financieros pero, en recientes experiencias tristes en mi vida, he descubierto que los mercados si son buenos para mí. He ganado un espiritu de superación que jamás hubiera dicho que poseía, la certeza que cada día se presentan nuevas oportinidades, en la bolsa y en la vida, que aceptar errores y aprender de ellos es la base de crecer, que la constancia y paciencia tienen mucha más fuerza que la rapidez y la temeridad.

    Por todo ello y más…gracias por el artículo

    Por todo ello y más, gracias a las personas que de una forma u otra me han llevado a adentrarme en este fascinante mundo

    Sobretodo gracias a la persona que más me quiere por apoyarme siempre en esta aventura, incluso cuando era más una locura que un proyecto

  2. Un artículo que me ha venido bien leer hoy… lamentablemente despues de años que no me pasaba hoy tuve una catástrofe financiera por no planificar bien una estrategia de opciones… y desde luego si no persevero en seguir estoy seguro que no triunfaré en esto… el planificar por adelantado y el control mental es la unica solución, es el único camino…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *